6 de septiembre de 2026 · 3 min de lectura
Capital de trabajo en Fineract: tres formas de modelar una línea rotativa
Fineract no tiene un producto 'línea rotativa' de fábrica. Comparamos las tres formas de construirla (desembolsos múltiples, sobregiro sobre ahorro y cupo con créditos hijos) y cuándo conviene cada una.
Una línea de capital de trabajo tiene tres propiedades que un crédito a plazo no tiene: el cliente dispone varias veces hasta un cupo, abona cuando quiere y el disponible se recupera con cada abono. Fineract fue diseñado alrededor del crédito a plazo, así que la línea rotativa hay que construirla. Hay tres caminos y cada uno sacrifica algo distinto.
Opción A: crédito con desembolsos múltiples
Fineract permite marcar un producto con Multiple disbursements y definir tramos (fecha y monto esperado). Cada tramo genera su porción del plan de pagos y devenga desde su fecha.
- Lo que resuelve: disposiciones sucesivas sobre un mismo contrato, un solo plan de pagos, contabilidad estándar.
- Lo que no resuelve: el disponible no se recupera con los abonos. Un abono reduce el saldo, pero el cliente no puede volver a disponer lo abonado; el tope es la suma de los tramos, no un cupo rotativo.
- Cuándo sirve: crédito de construcción, agro por ciclo, proyectos por hitos. Es “desembolso múltiple”, no “rotativo”, y conviene llamarlo así en el reglamento.
Opción B: sobregiro sobre cuenta de ahorro
Una cuenta de ahorro con Overdraft allowed, un Overdraft limit (el cupo) y una tasa de interés sobre el saldo negativo. El cliente retira hasta el límite, consigna cuando quiere y el disponible se recupera de inmediato.
- Lo que resuelve: exactamente la mecánica rotativa, sin desarrollo. El devengo diario sobre saldo negativo ya existe y su contabilidad también.
- Lo que no resuelve: no hay plan de pagos ni cuotas. La mora no existe como concepto (no hay una cuota vencida que perseguir); hay que definir reglas propias: por ejemplo, saldo negativo por más de N días o cupo excedido. Tampoco hay clasificación de cartera por edad de mora, y el regulador suele pedirla. Los reportes de cartera de crédito no ven este saldo porque para Fineract es un pasivo (ahorro) con saldo deudor.
- Cuándo sirve: cupos pequeños, clientes con cuenta transaccional activa, instituciones cuyo regulador acepta reportar el sobregiro como cartera con un mapeo contable explícito.
Opción C: cupo maestro con créditos hijos
Un registro de cupo (fuera de Fineract o como datatable del cliente) y, por cada disposición, un crédito a plazo estándar que descuenta del cupo. Cada abono a un crédito hijo libera cupo. La integración (originación o portal) hace la aritmética del disponible y bloquea disposiciones cuando no hay cupo.
- Lo que resuelve: cada disposición es un crédito normal, con plan de pagos, mora, clasificación por edad, provisiones y contabilidad estándar. Todo lo que el regulador pide ya existe.
- Lo que no resuelve: el cupo no vive en Fineract; hay que construirlo y mantenerlo consistente (idempotencia, concurrencia, reversos). El cliente ve varios créditos, no una línea; el portal tiene que presentarlos como una sola.
- Cuándo sirve: pymes, cupos medianos y grandes, cualquier entidad vigilada. Es el modelo que hemos llevado a producción con menos sorpresas.
Comparación
| A · Desembolsos múltiples | B · Sobregiro | C · Cupo + créditos hijos | |
|---|---|---|---|
| Disponible se recupera | No | Sí | Sí |
| Plan de pagos y cuotas | Sí | No | Sí (por disposición) |
| Mora y clasificación por edad | Sí | Propia | Sí |
| Desarrollo requerido | Ninguno | Reglas de mora | Servicio de cupo |
| Reporte regulatorio como cartera | Directo | Requiere mapeo | Directo |
La decisión que define todo
No es técnica: es qué reporta la institución al regulador. Si el sobregiro puede reportarse como cartera con clasificación propia, la opción B ahorra meses. Si la norma exige plan de pagos, edad de mora y provisión por disposición, la opción C es la única que no obliga a explicar excepciones cada trimestre. La opción A conviene llamarla por su nombre y no venderla como rotativa.
Antes de elegir, un ejercicio de una tarde: tomar tres clientes reales, simular seis meses de disposiciones y abonos en una hoja de cálculo y escribir el asiento contable de cada movimiento en cada opción. La opción correcta es la que produce asientos que el contador reconoce sin que alguien se los explique.